Una mujer identificada como Maria Graciele dos Santos, de 25 años, murió durante la madrugada de ayer tras ser alcanzada por disparos dentro de su vivienda ubicada en una zona rural de Coruripe, en el litoral sur del estado de Alagoas, Brasil.
El hecho ocurrió aproximadamente a las 3:00 a. m., mientras la víctima descansaba junto a sus dos hijos pequeños, quienes no resultaron heridos.
De acuerdo con información confirmada por el delegado James Bernard Aita Silveira, la joven recibió dos impactos de bala en el cuello, lo que provocó su fallecimiento de manera inmediata en el lugar.
Las investigaciones iniciales señalan como principal sospechoso a su expareja, cuyo nombre no fue divulgado por las autoridades y que, hasta el momento, continúa sin ser localizado.
Según la línea investigativa, el hombre habría llegado al domicilio en un automóvil que aparece registrado en una cámara de vigilancia.
El video muestra que el atacante descendió por el asiento del copiloto, lo que indica la posible participación de un segundo individuo que habría conducido el vehículo para facilitar la huida.
Familiares de Maria Graciele informaron que ella se había mudado recientemente desde Caruaru (Pernambuco) hacia Coruripe con la intención de alejarse de su excompañero.
Según relataron, la joven había recibido amenazas y episodios de hostigamiento después de haber puesto fin a la relación, situación que generó temor y la motivó a abandonar su ciudad de origen.
De acuerdo con registros nacionales, los episodios de violencia intrafamiliar suelen involucrar a parejas o exparejas, aunque la Ley Maria da Penha contempla su aplicación en casos en los que el agresor pueda ser otro miembro del núcleo familiar.
Las autoridades recordaron que existen canales oficiales para denunciar situaciones de abuso o riesgo.
Las víctimas pueden comunicarse con la línea 180, destinada a la orientación y atención a mujeres, y con la línea 100, encargada de recibir reportes sobre violaciones de derechos humanos.





