Un accidente vial de gran magnitud ocurrido en la mañana de este miércoles 24, en el interior del estado de São Paulo, Brasil, dejó dos personas fallecidas y 38 lesionadas tras el vuelco de un autobús en una rotonda de acceso al municipio de Jaboticabal.
El siniestro se produjo en una rampa de acceso paralela a la Carretera Brigadeiro Faria Lima (SP-326), cuando un autobús de transporte intermunicipal perdió el control y terminó volcado al ingresar a una rotonda que no forma parte del recorrido habitual del vehículo.
El hecho ocurrió alrededor de las 6:00 de la mañana, en el acceso a Jaboticabal (SP), mientras el autobús circulaba por una vía secundaria conectada a la carretera principal.
Las autoridades confirmaron el fallecimiento de Bárbara Maria da Costa, de 30 años, y de la menor Maitê Chaves de Souza, de 3 años. Ambas perdieron la vida a consecuencia de las lesiones sufridas durante el vuelco.
Además de las víctimas fatales, 38 personas sufrieron heridas, de las cuales al menos cinco fueron catalogadas como graves, según informó la Alcaldía de Jaboticabal.
Los heridos de mayor gravedad fueron trasladados a distintos centros hospitalarios: Dos pacientes al Hospital das Clínicas de Ribeirão Preto (SP). Dos personas al Hospital Santa Isabel de Jaboticabal. Una víctima fue derivada a la Santa Casa de Sertãozinho.
El resto de los pasajeros con lesiones leves recibió atención médica en la Unidad de Atención de Emergencias (UPA) de Jaboticabal.
Equipos de rescate y servicios médicos actuaron de inmediato, brindando auxilio en el lugar y coordinando el traslado de los afectados a unidades de salud.
La rampa de acceso a Jaboticabal permaneció cerrada hasta las 10:13 horas, mientras que la carretera principal mantuvo circulación normal.
La Policía Civil informó que aguarda los informes periciales para determinar con precisión las causas del accidente. El conductor declaró que no recuerda el momento del siniestro.
De acuerdo con la Policía Militar de Carreteras (PMR), el tacógrafo del autobús registró una velocidad de 100 km/h en un tramo donde el límite permitido es de 40 km/h.
La empresa responsable del vehículo señaló que el autobús circulaba fuera de su trayecto habitual y que la intersección donde ocurrió el vuelco no forma parte de la ruta regular del servicio.
Edvan Nunes, supervisor de operaciones de Viação Grandino, indicó que se analiza la posibilidad de una enfermedad repentina del conductor, ya que las marcas encontradas en el asfalto corresponden a derrapes y no a frenadas, lo que refuerza esa hipótesis dentro del proceso de investigación.
Las pruebas de alcoholemia realizadas a ambos conductores arrojaron resultados negativos, y las autoridades confirmaron que el autobús contaba con documentación y mantenimiento en regla.
En un comunicado oficial, Viação Grandino expresó su pesar por lo ocurrido y aseguró que mantiene equipos de apoyo asistiendo a los pasajeros y a sus familiares, además de colaborar plenamente con las autoridades.
Por su parte, Buser, empresa que alquiló el autobús, informó que activó una red de apoyo para acompañar a los afectados, manteniendo contacto directo con los pasajeros hospitalizados y con las familias de las víctimas.
El autobús había partido de São Paulo (SP) a las 23:55 del martes 23, con destino a Olímpia (SP). Inicialmente viajaban 46 personas, entre 44 pasajeros y dos conductores.
Al momento del accidente, tras algunas paradas previas, permanecían a bordo 38 pasajeros y los dos conductores.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer de forma definitiva las circunstancias del accidente.


